REMIENDOS

Tras una vida juntos, el tiempo les robó los años. A los ochenta, vivían separados. Ella, con la poca salud que su coraje le permitía retener, es ingresada en un geriátrico. Él, con la fuerza de un quinceañero, la visita cada día.

Lo único que dura para siempre es lo que sobrevive a todo. Incluso a la muerte.

Esta va por ellos. 

 

 Remiendos  

                             

Vejez viajera, pasajera de los cuerpos.

Bastón, boina, dentadura, remiendos.

Kilometro y medio de ejercicio diario.

La visita sin faltas en el calendario.

*

Empezó un invierno, se la llevaron.

Como dos valientes, de amor se armaron.

Cada tarde él camina

tres mil suspiros hasta su cama.

Él sólo la mira,

ella sólo lo ama.

*

Vejez viajera, que pronto has llegado.

Medio siglo, él se dice, quedó en el pasado.

Se nos fue la vida, el ayer no regresa

Lamenta el anciano mientras la besa.

*

Profunda la noche, de madrugada

Sin previo aviso el corazón se apaga.

El último adiós, el fin del camino

El sendero esa tarde

tendrá otro destino. *

caminante perdido
By Joan Sorrolla “L´avi”

Vejez viajera, la vida pa´ los cuerdos.

Garrota, sombrero, pastilla, remiendos.

Soledad, fuga de alegría

Cada mañana, tras la noche, otra vez de día.

 *

Y él la busca, como aquel agosto

Si cierra sus ojos aún ve su rostro.

En sus recuerdos, esconde un tesoro.

Ella se ha ido pero él no esta solo.

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3 comentarios en “REMIENDOS

Para el tiempo y cuéntame

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